Quiero irme donde no esté la gente con la que comparto las 24 hs. del día.
Quiero irme donde puedo reemplazar la TV y la net.
Quiero irme donde halla un bosque por el cual podes caminar todas las mañanas.
Quiero irme donde los pájaros te despiertan las mañanas.
Quiero irme donde paso los mejores momentos de mi vida.
Quiero irme donde esta la tranquilidad y el descontrol juntos.
Quiero irme a Pinamar, donde desde siempre voy hasta siempre.
El hombre es un animal de costumbre dicen.. Nos gusta la costumbre. Cualquier cosa que nos saque de eso nos desconcierta. Todo es cuestión de costumbre. Nos acostumbramos incluso a lo que nos hace mal. Mejor malo conocido que bueno por conocer, ¿no? Pero luego, a lo que no estamos acostumbrados, nos desconcierta, nos inquieta. ¿Para qué vamos a cambiar si así estamos bien? ¿Cómo haces de un día para el otro, para vivir sin eso que era la razón de tu vida? Nos da pánico la idea de despertar y sentir que todo cambió, que nada es como era. Cuando te acostumbras a un amor, a una piel, a un olorcito, a una sonrisa, perder todo eso es como quedarte sin aire.
A veces necesitamos sonreír, para ver quien se pone feliz. A veces necesitamos llorar, para ver quien te hace sonreír. A veces necesitamos ser diferentes, para ver quien te acepta. A veces necesitamos estar borracho, para ver quien te lleva a casa. A veces necesitamos estar herido, para ver cuanto llega a hacer el otro. A veces necesitamos creer, para ver quien siempre confía en vos. A veces necesitamos mentir, para ver quien te puede perdonar. A veces necesitamos dormir, para ver con quien soñamos. A veces necesitamos dejarlo ir, para ver si va a volver. A veces necesitamos correr, para ver quien va atrás tuyo. A veces necesitamos a otros, para estar bien. A veces el beso, el abrazo de esa persona, el consejo, o minimamente un Hola alcanza. A veces solo para curarte con un abrazo y un te quiero se pasa. A veces lloras por ningún motivo. A veces todo te hace reír. A veces sentís miedo de equivocarte. A veces sufrís. A veces ganas. A veces perdés A veces, A veces, A veces . . .Pero nunca te arrepientas de las cosas que alguna vez te hicieron reir.

Yo no quiero un amor civilizado,con recibos y escena del sofá. Yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar. Yo no quiero vecinas con pucheros. Yo no quiero sembrar ni compartir. Yo no quiero catorce de febrero ni cumpleaños feliz. Yo no quiero cargar con tus maletas. Yo no quiero que elijas mi champú. Yo no quiero mudarme de planeta, cortarme la coleta, brindar a tu salud.Yo no quiero domingos por la tarde. Yo no quiero columpio en el jardín. Lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí. Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres: porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren. Yo no quiero juntar para mañana, no me pidas llegar a fin de mes.Yo no quiero comerme una manzana ,dos veces por semana, sin ganas de comer. Yo no quiero calor de invernadero. Yo no quiero besar tu cicatriz. Yo no quiero París con aguacero,ni Venecia sin ti. No me esperes a las doce en el juzgado. No me digas volvamos a empezar. Yo no quiero ni libre ni ocupado, ni carne ni pecado, ni orgullo ni piedad. Yo no quiero saber por qué lo hiciste. Yo no quiero contigo ni sin ti. Lo que yo quiero, muchacho de ojos tristes, es que mueras por mí.Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres: porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren.
Tengo mil maneras diferentes de decirte lo que siento y siempre elijo la peor. A si soy yo: un cobarde manipulador. Y lo que pasa es que me acosan toda clase de fantasmas y la brecha de mi alma ya no puede abrirse más. Por favor decide si te vas. Algo cambio dentro de mi lo estoy sintiendo y cada día crece mas y mas. Tengo que empezar a preocuparme o que no me importe ya. Van como mil veces que he tratado de decírtelo. Mírame a los ojos y veras que no te miento no. “Dame dos minutos, no apures el tiempo de este amor” Y el tiempo pasó y nos dejó uno, dos, tres, mil demonios he contado yo tuve mil dolores de cabeza, mil momentos de tristeza y una culpa equivalente a un millón: a un millón de años de tu amor tan alejado que de mi te has olvidado yo sé que me lo he buscado. Ni aunque te pida mil veces perdón volverías a mi corazón. Mi corazón se esta rompiendo en mil pedazos y no puedo dejar de llorar. Tengo que empezar a preocuparme o que no me importe más.



























